Una tartaleta de verano tan fácil de preparar como difícil de compartir.
Hay postres que impresionan por la técnica.
Y hay postres que impresionan porque nadie espera que algo tan sencillo pueda estar tan bueno.
Esta tartaleta pertenece claramente a la segunda categoría.
La intensidad de una base de galleta de doble chocolate.
La frescura ligeramente ácida de los arándanos y la lima.
La cremosidad del coco.
Y esa combinación casi infalible entre fruta y chocolate que lleva décadas demostrando que algunas parejas simplemente funcionan.
Además, es vegana, sin gluten y sorprendentemente fácil de preparar.
Una receta nacida de una buena galleta
Nos gusta pensar que algunas recetas empiezan mucho antes de encender el horno.
Empiezan cuando un ingrediente ya es bueno por sí mismo.
En este caso, todo comienza con nuestra galleta de Doble Chocolate y Plátano.
Una galleta intensa, ligeramente fudgy y llena de cacao.
De esas que podrían comerse directamente del paquete.
Pero que también tienen la amabilidad de convertirse en una base extraordinaria para una tartaleta como esta.
Ingredientes:
Para la base de la tartaleta:
- 250g galletas doble choco veganas.
- 110g aceite de coco.
Para el relleno:
- 375g arándanos.
- 250g leche de coco.
- 240g yogur coco.
- 70g savia de arce.
- 1 cdta. agar agar.
- Ralladura de 1 lima.
- 1/4 cdta sal del Himalaya.
Para decorar:
- Frambuesas
- Higos frescos
- Arándanos
- Fresas
- Hojas de menta
- Gajos de lima
Elaboración:
1. Preparar la base:
Precalienta el horno a 180 °C.
Engrasa ligeramente el molde con aceite de coco y resérvalo en la nevera.
Tritura las galletas hasta obtener una textura similar a la arena húmeda y mézclalas con el aceite de coco fundido.
Presiona la mezcla sobre la base y los laterales del molde.
Hornea durante aproximadamente 12 minutos.
Deja enfriar mientras preparas el relleno.
2. Preparar el relleno:
Tritura los arándanos junto con la leche de coco hasta obtener una mezcla homogénea.
Si buscas una textura especialmente fina, puedes colarla posteriormente.
Lleva la mezcla a un cazo y añade el agar-agar.
Hierve suavemente durante dos o tres minutos removiendo constantemente.
Reduce el fuego e incorpora el sirope de arce, el yogur de coco, la ralladura de lima y la sal.
Cocina un minuto más a fuego suave.
Retira del fuego y deja templar ligeramente.
3. Montar la tartaleta:
Vierte el relleno sobre la base de galleta.
Lleva la tartaleta al frigorífico durante al menos cuatro horas para permitir que el agar-agar haga su trabajo.
La paciencia tiene recompensa.
4. Decorar:
Justo antes de servir, decora con fruta fresca, hojas de menta y algunos gajos de lima.
No hace falta mucho más.
Cómo nos gusta servirla:
Fría.
Muy fría.
Con café.
Con té.
Con una copa de cava muy fría.
O simplemente en una mesa llena de gente a la que quieres impresionar un poco.
Funciona sorprendentemente bien en las tres situaciones.
Si quieres ver un vídeo de la receta paso a paso, puedes hacerlo aquí.
Una pequeña lección sobre el chocolate
Hay ingredientes que exigen protagonismo.
Y otros que saben hacer que todo lo que tienen alrededor sea mejor.
El chocolate pertenece a las dos categorías.
Quizá por eso sigue funcionando tan bien después de tantos siglos.
Y quizá por eso esta tartaleta nunca dura demasiado tiempo en la mesa.
Si la preparas, ya nos contarás cuánto tarda en desaparecer.


