Crujiente, nutritiva, sin gluten y hecha con ingredientes que reconocerías en tu propia despensa.
Hay recetas que aparecen de vez en cuando.
Y hay recetas que se convierten en parte de tu vida.
Esta granola pertenece a la segunda categoría.
Lleva años acompañándonos en desayunos, meriendas y momentos improvisados entre reuniones, hornos y pruebas de producto. Es sencilla de preparar, está llena de ingredientes reales y tiene algo que nos encanta: demuestra que cuidarse y disfrutar pueden convivir perfectamente en el mismo bol.
Además, es naturalmente sin gluten, apta para dietas veganas y rica en proteínas y grasas saludables procedentes de frutos secos y semillas.
Ingredientes secos:
Todos los ingredientes son accesibles y se pueden encontrar fácilmente en cualquier supermercado.
- 200 g de copos de avena.
- 130 g de almendras enteras.
- 110 g de nueces pecanas.
- 120 g de harina de almendra.
Ingredientes húmedos:
- 130 g de jarabe de arce.
- 60 g de aceite de coco o de oliva virgen extra.
- 60 g de manteca de cacahuete.
Ingredientes húmedos:
- Chocolate negro troceado
- Chips de chocolate negro
Antes de empezar:
Uno de nuestros pequeños secretos es no trocear las almendras ni las nueces.
Nos gusta encontrarnos grandes trozos crujientes recubiertos de crema de cacahuete y sirope de arce. La textura final es mucho más interesante y cada cucharada tiene algo distinto que ofrecer.
Elaboración paso a paso:
- Mezcla los ingredientes secos: En un bol grande, combina la avena, las almendras, las nueces pecanas y la harina de almendra.
- Precalienta el horno: Calienta el horno a 160 °C.
- Incorpora los ingredientes húmedos: Añade el sirope de arce, el aceite y la crema de cacahuete. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes queden uniformemente recubiertos.
- Hornea: Extiende la mezcla sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Presiona ligeramente con una espátula o cuchara para formar una capa uniforme. Hornea durante aproximadamente 25 minutos.
El tiempo exacto dependerá de cada horno, así que vigílala durante los últimos minutos para conseguir el punto de tostado que más te guste.
¿Cuándo añadir el chocolate?
Tienes dos opciones:
- Añadir chips de chocolate durante los últimos minutos de horneado para que se integren parcialmente en la mezcla.
- Añadir chocolate negro troceado justo al sacar la granola del horno.
El calor residual lo fundirá ligeramente y podrás mezclarlo para crear pequeñas vetas de chocolate repartidas por toda la granola.
Nuestra favorita.
Puedes ver el vídeo completo de la receta aquí.
Cómo disfrutarla.
La granola es uno de esos ingredientes que nunca se cansan de reinventarse.
Nos encanta especialmente:
- Con yogur de coco.
- Con fruta fresca de temporada.
- Sobre un smoothie bowl.
- Con bebida vegetal.
- Como topping para helado casero de fruta.
- Directamente a cucharadas cuando nadie está mirando.
Cómo conservarla:
Una vez fría, guárdala en un recipiente hermético de cristal.
Conservada en un lugar fresco y seco mantendrá su textura crujiente durante varias semanas.
Evita guardarla en la nevera, ya que la humedad puede hacer que pierda parte de su encanto.
Una pequeña revolución cotidiana.
Cuando hablamos de la filosofía de Milola solemos decir que un día decidimos replantearnos nuestra manera de comer.
No porque quisiéramos seguir una moda.
Ni porque buscáramos la perfección.
Simplemente porque creíamos que cuidar de nosotros mismos no debería significar renunciar al placer.
Esta granola nació de esa misma idea.
Ingredientes sencillos.
Mucho sabor.
Y la convicción de que las mejores recetas suelen empezar en una despensa bien pensada.
Si la preparas en casa, esperamos que se convierta también en una de esas recetas a las que siempre acabas volviendo.



