El postre que nadie adivina que está hecho con tofu.
Hay ingredientes que tienen muy buena prensa.
Y luego está el tofu.
Probablemente uno de los ingredientes más incomprendidos de la cocina moderna.
Porque cuando aparece en una mousse de chocolate como esta ocurre algo bastante divertido:
Nadie lo ve venir.
Solo hay chocolate.
Mucho chocolate.
Una textura sedosa y sorprendentemente ligera.
Y esa sensación tan agradable de estar comiendo algo tremendamente indulgente que, además, resulta ser vegetal y sin lácteos.
Un pequeño truco de pastelería.
El tofu silken tiene una capacidad extraordinaria para desaparecer.
No literalmente, claro.
Pero sí para transformarse en aquello que lo rodea.
En este caso, se convierte en el compañero perfecto para el chocolate negro.
Aporta cremosidad.
Ligereza.
Y una textura que recuerda mucho más a una mousse clásica francesa de lo que la mayoría imagina.
Ingredientes:
- 340 g de chocolate negro
- 340 g de tofu silken (importante: silken, no firme)
- 60 g de bebida de soja
- 2 cucharadas de sirope de arce
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Para servir:
- Galletas Milola Naranja, Almendra y Cardamomo
- Frutos rojos frescos
Si prefieres una versión completamente vegana, puedes utilizar nuestra galleta de Doble Chocolate.
Elaboración:
1. Preparar el tofu.
Rompe el tofu y déjalo escurrir sobre un colador durante un par de horas para eliminar el exceso de agua.
Este pequeño gesto marca una gran diferencia en la textura final.
2. Fundir el chocolate.
Derrite el chocolate al baño María o en intervalos cortos en el microondas.
Déjalo reposar unos minutos para que pierda parte del calor.
3. Preparar la mousse.
Introduce el tofu escurrido en una batidora junto con la bebida de soja, el sirope de arce y la vainilla.
Tritura hasta obtener una mezcla completamente lisa y sedosa.
Añade entonces el chocolate fundido y vuelve a triturar hasta obtener una mousse brillante y homogénea.
Eso es todo.
Cómo nos gusta servirla.
Nos encanta romper unas galletas de Naranja, Almendra y Cardamomo en el fondo de una copa y alternar capas de galleta y mousse.
La intensidad del chocolate, el perfume de los cítricos y el cardamomo y la frescura de los frutos rojos hacen el resto.
Termina con una galleta entera y algunos frutos rojos frescos.
Parece un postre de restaurante.
Y sin embargo probablemente te habrá llevado menos tiempo prepararlo que decidir qué película ver después de cenar.
Una pequeña lección sobre el chocolate –
El chocolate tiene una capacidad extraordinaria para hacer felices a las personas.
No conocemos ningún estudio científico que lo confirme.
Pero tampoco conocemos demasiada gente dispuesta a discutirlo.
Y esta mousse probablemente tampoco ayudará a resolver el debate.
Si la preparas, ya nos contarás cuánto tiempo sobrevive en la nevera.


